Irreal

Llamaron a la puerta, un poco raro por la hora que era. Quien es, preguntó, soy la vecina de arriba le contestaron, no sabía que tuviera una vecina arriba, pero de todas formas, a pesar de lo cagón que era abrió. Al abrir vio enmarcada en el marco de su puerta a una chica que parecía rubia pero no lo era, que parecía alta pero no lo era, que parecía guapa y que lo era. Debía ser la vecina de arriba cuya existencia ignoraba. No le preguntó si podía entrar, simplemente entró. Pasó directamente al salón como si hubiera vivido en su casa toda la vida y se sentó en el sofá. Él la miró desde la entrada, ella cruzó una pierna, sacó un cigarro, sacó un mechero y se encenció el cigarro.

Se fijó mejor en ella, seguía pareciendo rubia, aunque no lo era, se fijó un poco más en ella, decidió que estaba buena.

Esto no puede seguir así Richard, tenemos que hablar.- Desde luego él no se llamaba Richard, se llamaba Paco que es tan tonto como llamarse Juan o Luis pero no es lo mismo. A pesar de que no se llamaba Richard, a pesar de que no sabía quien era aquella chica ni qué hacía en su casa, contestó -Porqué Eva? – Por supuesto no sabía si la chica se llamaba Eva pero le pareció que a una chica que no era rubia aunque lo parecía le pegaba llamarse Eva. La verdad es que había soñado muchas veces con que una chica, a ser posible rubia aunque no lo fuese le dijese que tenían que hablar, le parecía que eso significaba que había tenido una historia interesante con la rubia que no era rubia lo cual ya era algo, aunque lo de “tenemos que hablar” no tenía muy buena fama, un amigo suyo decía que en el próximo Jaloguin se disfrazaría de “tenemos que hablar” porque era una de las cosas que más miedo daba.

Eva o como se llamara en realidad si es que era real le dio varias caladas a su cigarro, nerviosamente, miraba al cigarro, le miraba a él, se quitaba el esmalte de un color extraño de una uña con otra, nerviosamente, seguramente más nerviosamente de lo que fumaba aunque tampoco es seguro, porque en esta historia nada lo es.

Paco, es decir Juan Luis, decidió acercarse y sentarse a su lado, pero ella le hizo un gesto con la mano para que se mantuviera lejos -No Richard, por favor, no- Le dijo con voz firme y segura.

No sabía muy bien qué hacer, así que se quedó quieto, esperando que ella desapareciera como había aparecido o por lo menos que se fuera como había llegado. El reloj de pared dio las dos, no recordaba tener reloj de pared pero no le parecía mal tenerlo. La rubia que no era rubia encendió otro cigarro -necesito una copa, dijo. Richard, es decir Paco, seguía sin saber cómo actuar, porque él no bebía alcohol, de todas formas se acercó al mueble bar, lo abrió y llenó dos vasos con un licor marrón que debía ser guisqui. Le alcanzó uno de los vasos a la rubia que no era rubia , que le llamaba por un nombre que no era el suyo y que le decia que tenían que hablar. Richard, o sea Paco olió con un poco de aprensión su vaso, no le gustó mucho el aroma, pero sorprendentemente se acercó el vaso a la boca y se lo bebió de un trago. Eva, o como se llamara la rubia que no lo era le miró con preocupación, -Tienes que dejar la bebida Richard, le dijo mientras seguía mirándole fijamente.

El alcohol empezó a actuar en la cabeza de el supuesto Richard, que por un lado se moría de curiosidad por saber de qué coño tendrían que hablar y por otro se preguntaba si aquella historia fuese lo que fuese acabaría apasionadamente, yamentendeis, o qué. aquello tenía que resolverse, además en media hora empezaba saber y ganar en la dos y no se lo podía perder, decidió coger el toro por los cuernos, pero como vio que la rubia que no lo era se encendía otro cigarro y le quedaban tres o cuatro uñas por descascarillarse, decidió que para armarse de valor lo mejor era tomarse otra copa. Miró a Eva -quieres otra copa muñeca?, le preguntó, para un segundo después arrepentirse, sobre todo de haber dicho muñeca, nena hubiese quedado mucho mejor, muñeca era ridículo, aunque había que reconocer que lo mismo podía haber soltado beibi lo que hubiera resultado completamente ridículo, desde luego lo que estaba claro es que le estaba haciendo mucho, pero mucho daño ver tanto cine americano.

Richard por favor, deja de beber, y deja de llamarme muñeca…

Paco pensó que tenía que actuar con rapidez porque aquello no avanzaba. El tiempo iba pasando y aquella chica que no era rubia lo único que hacía era fumarse cigarros y descascarillarse el esmalte de las uñas, que por cierto le estaba poniendo la alfombra perdida, tenía que recordar decirle a la chica que venía a limpiar que pasara el aspirador esta semana, lo cual no venía a cuento pensar ahora, pero uno se pone a pensar en ridiculeces en todo tipo de situaciones. En dos minutos se puso otra copa de el liquido marrón que debía ser guisqui y se lo volvió a beber de un trago.

Se dio la vuelta y la miró fijamente. -Eva por favor, dime de una vez qué es lo que pasa. Entonces una lágrima salió de la pupila marrón que no azul, de la pseudo rubia atravesando lenta pero eficazmente la sonrosada mejilla de Eva para acabar mojando su labio superior, pasando antes por el jolibudiense lunar junto a su boca, un labio que él nunca había besado y que se moría de ganas de hacerlo, tal vez por el alcohol, tal vez porque hacía mucho que no besaba ninguno. Ella le miró, le temblaron las pupilas de unos ojos de chica morena que siempre quiso ser rubia como a un dibujo animado japonés… -Que…balbuceó, le dio una calada al cigarro -es que…él, él…lo sabe… Estalló en lágrimas, entonces sonó el timbre, Paco, que ya no era Paco sino Richard, se acercó a la puerta, -quién es , preguntó, -Él, le contestaron desde el otro lado de la puerta.

Publicado por expartac0exclav0

No se lo que soy, o sí

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: